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10 DE OCTUBRE · DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

Salud mental en la Ciudad de Buenos Aires

Situación epidemiológica, desigualdades y desafíos para el acceso a la atención

Informe especial · Área de Salud Mental de 100 Barrios
UNA MIRADA DESDE EL TERRITORIO
La salud mental también se construye en los barrios.

La salud mental es un derecho y una responsabilidad del Estado.

28,6%de la población adulta presenta algún grado de malestar psicológicoCABA · 18 a 75 años
40,6%entre las personas del estrato socioeconómico bajoCABA · EPRA 2024
19,7%entre las personas del estrato socioeconómico altoCABA · EPRA 2024

Fuente: GCBA–UCA, EPRA 2024, publicada en 2025. La escala K10 es un indicador de malestar psicológico, no un diagnóstico clínico.

Situación epidemiológica, desigualdades y desafíos para el acceso a la atención

CEPOES — Centro de Estudios de Políticas Públicas, Económicas y Sociales Informe especial | Día Mundial de la Salud Mental | 10 de octubre de 2026

El informe reúne los indicadores epidemiológicos de CABA y Argentina, incorpora las problemáticas de suicidio, consumos, trastornos de la conducta alimentaria, soledad y vida digital, y analiza los desafíos de la red pública de atención.

La propuesta de creación de Unidades de Estabilización del Riesgo Suicida (UERS) se integra a las recomendaciones de política sanitaria, como iniciativa legislativa orientada a fortalecer la respuesta ante las crisis y la continuidad de los cuidados.

Resumen ejecutivo

La salud mental constituye una prioridad de salud pública por su impacto sobre el bienestar, la calidad de vida y las posibilidades de desarrollo de las personas. Su abordaje requiere considerar las necesidades de atención, las condiciones sociales de vida y la capacidad del sistema sanitario para garantizar cuidados oportunos y continuos.

En la Ciudad de Buenos Aires, la Encuesta de Prácticas de Riesgo Adictivo (EPRA), realizada en 2024 y publicada en 2025, identificó que el 28,6% de la población de entre 18 y 75 años presentó algún grado de malestar psicológico. La proporción alcanzó el 40,6% entre las personas del estrato socioeconómico bajo, frente al 19,7% del estrato alto.

Otros problemas relevantes son las conductas suicidas, los consumos problemáticos, los trastornos de la conducta alimentaria y las nuevas formas de malestar asociadas con la soledad, el aislamiento social y las experiencias digitales. En Argentina, durante 2024 se registraron 3.614 muertes por suicidio, y esta causa ocupa el primer lugar entre las defunciones de personas de 15 a 24 años desde 2022.

La Ciudad dispone de una red pública de atención que comprende Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), centros de salud mental, hospitales generales, hospitales especializados y dispositivos comunitarios. El fortalecimiento de esta red requiere mejorar la accesibilidad, la articulación entre establecimientos y la continuidad de los cuidados.

Este informe presenta los principales indicadores epidemiológicos disponibles y propone una agenda de políticas públicas orientada a fortalecer la atención primaria, mejorar la respuesta ante las crisis, ampliar las alternativas comunitarias y desarrollar sistemas de información que permitan evaluar el acceso efectivo a la atención.

1. La salud mental como problema de salud pública

La salud mental comprende dimensiones emocionales, psicológicas, vinculares y sociales que intervienen en la vida cotidiana, la participación comunitaria y el desarrollo de proyectos personales y colectivos.

Las condiciones de empleo, los ingresos, la vivienda, la organización de los cuidados, las relaciones familiares, las situaciones de violencia y las redes de apoyo influyen sobre el bienestar psicológico y las posibilidades de afrontar situaciones adversas.

El análisis de estos determinantes permite orientar políticas que integren la atención sanitaria con intervenciones sociales y comunitarias.

La atención primaria de la salud ocupa un lugar estratégico por su proximidad territorial y su capacidad para acompañar a las personas a lo largo del tiempo. Los equipos de salud pueden identificar situaciones de malestar, realizar intervenciones tempranas, abordar problemas frecuentes y articular recursos especializados cuando resulta necesario.

2. Situación epidemiológica de la salud mental en CABA

La Encuesta de Prácticas de Riesgo Adictivo (EPRA), desarrollada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, constituye una de las principales fuentes recientes para describir el malestar psicológico en la población adulta de CABA.

El relevamiento se realizó entre octubre y diciembre de 2024, sobre una muestra de 6.002 personas, y utilizó la escala Kessler de diez preguntas (K10), que indaga síntomas de malestar psicológico durante los 30 días previos a la entrevista.

2.1. Malestar psicológico

Los resultados muestran que el 28,6% de las personas de entre 18 y 75 años residentes en hogares particulares presentó algún grado de malestar psicológico.

Nivel de malestar Porcentaje
Leve 13,9%
Moderado 7,9%
Severo 6,8%
Sin malestar 71,4%

La escala K10 permite identificar síntomas y niveles de malestar psicológico. Su interpretación corresponde a un indicador de tamizaje poblacional y requiere distinguirse de los diagnósticos clínicos de trastornos mentales.

2.2. Desigualdades socioeconómicas

El estudio muestra diferencias según las condiciones socioeconómicas. Mientras que el 19,7% de las personas del estrato alto presentó algún grado de malestar, la proporción alcanzó el 40,6% en el estrato bajo.

También se observaron diferencias según la cobertura sanitaria. Entre quienes contaban exclusivamente con cobertura pública, el 12,3% presentó malestar moderado y el 12,1% severo. En el grupo con cobertura privada o prepaga, los porcentajes fueron del 7,3% y 4,5%, respectivamente.

Estos resultados evidencian una distribución desigual del malestar psicológico y refuerzan la importancia de incorporar las condiciones sociales de vida a la planificación sanitaria.

3. Suicidio y conductas suicidas

El suicidio constituye un problema prioritario de salud pública, especialmente por su impacto en adolescentes y adultos jóvenes.

Según las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación, durante 2024 se registraron 3.614 muertes por suicidio en Argentina, con una tasa de 7,8 por cada 100.000 habitantes.

Desde 2022, el suicidio es la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 24 años en el país. En 2024 también ocupó el primer lugar en el grupo de 25 a 34 años, con 787 y 957 defunciones, respectivamente, según un análisis de las estadísticas oficiales publicado por Chequeado en septiembre de 2026.

El Boletín Epidemiológico Nacional N.º 758 informó 15.758 notificaciones de intentos de suicidio entre abril de 2023 y abril de 2025. Las mayores tasas correspondieron a los grupos de 15 a 19 años (91 por cada 100.000 habitantes) y de 20 a 24 años (85 por cada 100.000).

Estas cifras refuerzan la necesidad de fortalecer la prevención, la detección temprana y la respuesta sanitaria ante las crisis. En CABA, resulta prioritario mejorar los circuitos entre guardias, servicios de internación y atención ambulatoria, garantizando el seguimiento posterior.

4. Consumos problemáticos y adicciones

Los consumos problemáticos constituyen un problema de salud pública que comprende el uso de sustancias psicoactivas y las adicciones comportamentales[a], como el juego con apuestas. Su abordaje requiere estrategias de prevención, reducción de riesgos y daños, atención integral y acompañamiento comunitario.

La Encuesta Nacional sobre Consumos y Prácticas de Cuidado (ENCoPraC 2022), realizada por el INDEC y la SEDRONAR, identificó que el 51,2% de la población de 16 a 75 años había consumido alcohol durante el mes previo y que el 26,3% había consumido cannabis alguna vez en su vida. El relevamiento también estudió el consumo de tabaco, psicofármacos —especialmente tranquilizantes y estimulantes—, cocaína, pasta base/paco, éxtasis y otras sustancias psicoactivas.

Cada sustancia presenta patrones de consumo y riesgos específicos. Entre los principales problemas sanitarios se encuentran las intoxicaciones agudas, las lesiones, los trastornos por consumo de sustancias, las complicaciones cardiovasculares y neurológicas, y la asociación con otros padecimientos de salud mental. También adquieren relevancia los consumos combinados, especialmente de alcohol con psicofármacos u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central.

Los registros de atención de SEDRONAR aportan información complementaria. Durante el segundo semestre de 2025, el 83% de las personas en situación de consumo que motivaron consultas a la Línea 141 eran varones, el 40,1% tenía entre 25 y 34 años y el 51% llevaba más de diez años de consumo. Más del 53% refería no haber recibido tratamiento previamente. Estos indicadores describen las características de la demanda de orientación y asistencia.

En CABA, resulta prioritario fortalecer la detección temprana en la atención primaria, los dispositivos especializados y las estrategias territoriales de reducción de riesgos y daños. Estas últimas incluyen información sobre interacciones entre sustancias, prevención de intoxicaciones, cuidados en espacios recreativos y acceso oportuno a servicios de salud.

La planificación sanitaria requiere integrar información epidemiológica, registros asistenciales y acciones comunitarias, con especial atención a adolescentes y jóvenes, personas con consumos de larga evolución y situaciones de vulnerabilidad social.

5. Trastornos de la conducta alimentaria

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), entre ellos la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, constituyen un problema de salud pública por sus consecuencias físicas, psicológicas y sociales. Afectan especialmente a adolescentes y adultos jóvenes y requieren abordajes interdisciplinarios.

En Argentina, los estudios epidemiológicos disponibles muestran resultados relevantes:

• 6,9% de los 1.971 niños y adolescentes de 10 a 19 años evaluados en consultas pediátricas de distintas regiones del país presentó un trastorno alimentario (Bay y colaboradores, 2005).

• 10% de las adolescentes mujeres de 13 a 18 años estudiadas en CABA presentó un trastorno alimentario (Rutsztein y colaboradores, 2008).

• 14,1% de las mujeres y 2,9% de los varones de una muestra de 454 estudiantes secundarios de Buenos Aires presentó un TCA (Rutsztein y colaboradores, 2010).

Estas investigaciones corresponden a poblaciones específicas y fueron realizadas hace más de quince años. Argentina necesita estudios epidemiológicos recientes y representativos para conocer la prevalencia actual de los TCA.

El documento técnico publicado por el Ministerio de Salud de la Nación en 2025 destaca la importancia de fortalecer la prevención, la detección temprana y la atención integral a lo largo del curso de vida.

En CABA, resulta prioritario mejorar los registros epidemiológicos y garantizar circuitos de atención entre el primer nivel, los equipos especializados y los hospitales generales, con especial atención a la población adolescente.

6. Soledad, aislamiento social y vida digital

La soledad y el aislamiento social constituyen problemas relevantes para la salud pública contemporánea. La soledad expresa la percepción de insuficiencia de vínculos significativos, mientras que el aislamiento social refiere a la escasez de relaciones e interacciones.

En 2025, la Organización Mundial de la Salud estimó que una de cada seis personas en el mundo experimenta soledad. Entre adolescentes y adultos jóvenes de 13 a 29 años, la proporción se ubica entre el 17% y el 21%. La soledad y el aislamiento social se asocian con mayor riesgo de depresión, ansiedad, enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura.

La expansión de las tecnologías digitales ha transformado las formas de vinculación. Según la Oficina Regional de la OMS para Europa, el uso problemático de redes sociales entre adolescentes aumentó del 7% en 2018 al 11% en 2022, de acuerdo con el estudio HBSC realizado en 44 países y regiones.

Las plataformas digitales ofrecen oportunidades de comunicación y pertenencia, mientras que determinados patrones de uso pueden relacionarse con alteraciones del sueño, experiencias de acoso y malestar psicológico.

En CABA, estos fenómenos plantean la necesidad de incorporar indicadores de soledad, aislamiento y bienestar digital a los relevamientos poblacionales. También destacan el valor de los espacios de encuentro y participación comunitaria, como clubes de barrio, centros culturales, bibliotecas, instituciones educativas y actividades deportivas, para fortalecer los vínculos y las redes de apoyo.

7. La red pública de atención de salud mental en CABA

La Ciudad de Buenos Aires cuenta con una red pública de atención de salud mental integrada por establecimientos de distintos niveles de complejidad y modalidades asistenciales.

7.1. Primer nivel de atención

Los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) constituyen un componente central de la estrategia de atención primaria de la salud.

Su función comprende la atención de problemas frecuentes de salud mental, la identificación de situaciones de sufrimiento, el acompañamiento longitudinal, las intervenciones familiares y comunitarias, el abordaje de consumos problemáticos y la articulación con otros servicios.

Los equipos interdisciplinarios, de acuerdo con la composición de cada establecimiento, pueden incluir profesionales de medicina general y familiar, psicología, psiquiatría, trabajo social, enfermería y otras disciplinas.

Su proximidad territorial facilita el conocimiento de las condiciones de vida de la población y el desarrollo de estrategias de cuidado vinculadas con las redes comunitarias.

7.2. Centros de salud mental

La Ciudad cuenta con centros especializados de atención ambulatoria, entre ellos el Centro de Salud Mental N.º 1 y el Centro de Salud Mental N.º 3, conocido como Centro Arturo Ameghino.

Estos establecimientos desarrollan actividades asistenciales especializadas y forman parte de los circuitos de atención de la red pública.

7.3. Hospitales generales

Los 14 hospitales generales de agudos de CABA constituyen otro componente fundamental de la atención de salud mental.

Las guardias hospitalarias brindan respuesta ante situaciones de urgencia. Los servicios de consultorios externos, interconsulta y, en los establecimientos que cuentan con ellos, los dispositivos de internación permiten abordar necesidades de distinta complejidad.

La integración de la salud mental en hospitales generales favorece la atención de personas que presentan simultáneamente problemas de salud física y mental, así como la articulación entre especialidades.

7.4. Hospitales especializados

La red pública incluye cuatro hospitales especializados en salud mental:

• Hospital de Emergencias Psiquiátricas Dr. Torcuato de Alvear.

• Hospital de Salud Mental José T. Borda.

• Hospital de Salud Mental Braulio Moyano.

• Hospital Infanto Juvenil Dra. Carolina Tobar García.

Estos establecimientos cumplen funciones especializadas de atención, internación, rehabilitación y abordaje de situaciones de mayor complejidad, de acuerdo con las prestaciones de cada institución.

7.5. Dispositivos comunitarios y de atención intermedia

La normativa de salud mental contempla una diversidad de dispositivos comunitarios, entre ellos hospitales de día, residencias protegidas, casas de medio camino y modalidades de rehabilitación e integración sociolaboral.

Estos recursos permiten acompañar diferentes etapas del proceso terapéutico, favorecer la autonomía y sostener la continuidad de los cuidados.

Para evaluar la capacidad de respuesta del sistema resulta necesario relevar su disponibilidad efectiva, distribución territorial y articulación con el resto de la red.

8. Acceso a la atención y continuidad de cuidados

La accesibilidad constituye una dimensión fundamental para evaluar el funcionamiento de la red pública de salud mental.

Los tiempos de espera, la disponibilidad de profesionales, las modalidades de admisión, la distribución territorial de los recursos y los mecanismos de derivación influyen sobre las posibilidades de recibir atención oportuna.

La continuidad asistencial resulta especialmente relevante para las personas que requieren tratamientos prolongados, intervenciones de distintos profesionales o seguimiento después de una crisis.

La Ciudad necesita desarrollar indicadores públicos y comparables sobre solicitudes de atención, turnos otorgados, consultas realizadas, derivaciones, internaciones y continuidad de tratamientos.

La producción sistemática de esta información permitiría identificar desigualdades territoriales, orientar la asignación de recursos y evaluar los resultados de las políticas sanitarias.

9. Marco normativo

La Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657 reconoce el derecho a la protección de la salud mental y establece principios para la organización de la atención, con énfasis en el abordaje interdisciplinario, comunitario y respetuoso de los derechos de las personas.

La Ley Nacional N.º 27.130 establece un marco para la prevención del suicidio, incluyendo acciones de prevención, asistencia y posvención.

En el ámbito de la Ciudad, la Ley N.º 448 reconoce la salud mental como un derecho y contempla una red diversificada de servicios. La Ley N.º 6.106 establece el Programa para la Prevención y Asistencia del Suicidio.

Estos marcos normativos orientan la responsabilidad estatal de garantizar una atención integral, accesible y articulada.

10. Prioridades para una política integral de salud mental en CABA

A partir de la evidencia disponible, CEPOES propone una agenda de políticas públicas organizada en seis prioridades.

1. Fortalecer la atención primaria de la salud

Consolidar los equipos territoriales, ampliar las capacidades para abordar problemas frecuentes de salud mental y garantizar acceso oportuno a apoyo especializado.

2. Mejorar la integración de la red asistencial

Establecer circuitos claros de referencia y contrarreferencia entre CeSAC, centros de salud mental, hospitales generales, hospitales especializados y dispositivos comunitarios.

3. Fortalecer la respuesta ante las crisis suicidas

Mejorar la capacidad de intervención en las guardias, incorporar estrategias de estabilización del riesgo y garantizar la continuidad asistencial después del alta.

En este marco, adquiere relevancia el proyecto de ley de creación de Unidades de Estabilización del Riesgo Suicida (UERS), elaborado para su tratamiento en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

La iniciativa propone dispositivos de hospitalización breve e intervención intensiva, destinados a personas que atraviesan crisis suicidas agudas. Su objetivo es reducir el riesgo inmediato, estabilizar la situación clínica y facilitar una transición segura hacia el tratamiento ambulatorio.

El proyecto contempla equipos interdisciplinarios especializados, intervenciones basadas en evidencia —entre ellas la elaboración de planes de seguridad— y articulación con los servicios hospitalarios, ambulatorios y comunitarios.

Su implementación se plantea de manera progresiva, comenzando por establecimientos con capacidad instalada y experiencia en la atención del riesgo suicida, con posterior extensión a hospitales generales y otros efectores de la red pública.

La propuesta constituye una alternativa para fortalecer la respuesta asistencial en un momento de especial vulnerabilidad y mejorar la articulación entre la atención de urgencia y los cuidados posteriores. Su eventual implementación debería acompañarse de indicadores de seguridad, continuidad de cuidados y resultados clínicos.

4. Desarrollar alternativas comunitarias de cuidado

Fortalecer los dispositivos de atención intermedia, rehabilitación psicosocial y acompañamiento territorial, promoviendo la autonomía y la integración social.

5. Producir información pública sobre accesibilidad y resultados

Desarrollar indicadores de demanda, tiempos de espera, prestaciones realizadas, derivaciones y continuidad asistencial, con criterios metodológicos transparentes y resguardo de la confidencialidad.

6. Integrar la salud mental con las políticas sociales y comunitarias

Articular las acciones sanitarias con políticas de vivienda, empleo, educación, juventudes, cuidados, prevención de violencias y fortalecimiento de redes comunitarias.

Esta agenda también comprende la promoción de espacios de encuentro y participación, las estrategias territoriales de reducción de daños y el abordaje de los desafíos asociados con la vida digital.

11. Conclusiones

Los datos disponibles muestran que el malestar psicológico constituye una cuestión relevante para la salud pública de la Ciudad de Buenos Aires y que su distribución presenta desigualdades socioeconómicas significativas.

Las conductas suicidas, los consumos problemáticos, los trastornos de la conducta alimentaria y las experiencias de soledad y aislamiento expresan distintas necesidades de atención y acompañamiento que requieren respuestas específicas dentro de una política integral de salud mental.

La Ciudad dispone de una red pública amplia y heterogénea, cuya capacidad de respuesta depende de la articulación entre sus distintos componentes y de las condiciones concretas que permiten a la población acceder a los servicios.

El fortalecimiento de las políticas de salud mental requiere mejorar la atención primaria, garantizar respuestas oportunas ante las crisis, ampliar las alternativas comunitarias y sostener la continuidad de los cuidados.

Las iniciativas destinadas a mejorar la atención del riesgo suicida, como la propuesta de creación de las UERS, forman parte de una agenda más amplia de transformación y fortalecimiento del sistema público de salud.

Garantizar el derecho a la salud mental significa construir un sistema capaz de brindar atención oportuna, acompañar a las personas a lo largo del tiempo y sostener los cuidados en el ámbito de sus comunidades.

Bibliografía

1. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Observatorio de la Deuda Social Argentina, UCA. Malestar psicológico y estado de salud percibido en la población adulta de CABA. 2025. Encuesta EPRA 2024.

2. Ministerio de Salud de la Nación. Dirección de Estadísticas e Información de la Salud. Estadísticas vitales. Información básica, año 2024. Fuente oficial.

3. Ministerio de Salud de la Nación. Boletín Epidemiológico Nacional N.º 758. 2025. Documento completo.

4. Chequeado. El suicidio ya es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos en Argentina. Septiembre de 2026. Artículo.

5. INDEC y SEDRONAR. Encuesta Nacional sobre Consumos y Prácticas de Cuidado 2022 (ENCoPraC). Buenos Aires; 2023. Informe.

6. Observatorio Argentino de Drogas, SEDRONAR. Resumen de las consultas telefónicas a la Línea 141. Segundo semestre de 2025. Material de trabajo, 2026.

7. Pautas de cuidado orientadas a la reducción de riesgos y daños asociados a los efectos del consumo de sustancias psicoactivas. Material de trabajo.

8. Ministerio de Salud de la Nación. Abordaje de los Trastornos de la Conducta Alimentaria desde un Enfoque por Curso de Vida. 2025. Documento completo.

9. Bay L, et al. Prevalence of eating disorders in Argentine boys and girls, aged 10 to 19, who are in primary care. Eating Disorders. 2005;13(5):457-470. Publicación.

10. Rutsztein G, et al. Trastornos de la alimentación: identificación de casos en adolescentes escolarizados de la Ciudad de Buenos Aires. 2008. Publicación.

11. Rutsztein G, et al. Trastornos alimentarios: detección en adolescentes mujeres y varones de Buenos Aires. Un estudio de doble fase. Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios. 2010. Publicación.

12. Organización Mundial de la Salud. From loneliness to social connection: charting a path to healthier societies. Ginebra; 2025. Informe.

13. Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional para Europa. A focus on adolescent social media use and gaming in Europe, central Asia and Canada. Estudio HBSC 2021/2022. Copenhague; 2024. Información.

14. Ley Nacional N.º 26.657 de Salud Mental y Decreto Reglamentario N.º 603/2013.

15. Ley Nacional N.º 27.130 de Prevención del Suicidio.

16. Ley N.º 448 de Salud Mental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

17. Ley N.º 6.106 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

18. Proyecto de ley de creación de Unidades de Estabilización del Riesgo Suicida (UERS). Documento legislativo de trabajo, mayo de 2026.

19. Ministerio de Salud de CABA. Información institucional sobre establecimientos y servicios de salud mental.

Nota metodológica

Las cifras epidemiológicas corresponden a diferentes fuentes, períodos y poblaciones. Las encuestas de malestar psicológico, los registros de mortalidad, las notificaciones de intentos de suicidio y los estudios sobre consumos y trastornos alimentarios describen dimensiones diferentes de la salud mental.

Los datos internacionales sobre soledad y redes sociales permiten contextualizar tendencias contemporáneas, pero requieren estudios locales para estimar su magnitud en CABA.

La caracterización de la red asistencial presenta su organización general. Para conocer su capacidad operativa y las condiciones efectivas de acceso se necesitan registros actualizados de prestaciones, recursos humanos, demanda, tiempos de espera y continuidad asistencial.

El proyecto UERS se incluye como propuesta legislativa; su descripción corresponde al texto de la iniciativa y no acredita sanción ni funcionamiento de las unidades.

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