Cincuenta y siete votos afirmativos, ninguno negativo y ninguna abstención. Con ese resultado la Legislatura sancionó la modificación de la Ley 6.365 de Parto Respetado y Atención Perinatal impulsada por Claudia Negri. La norma incorpora de manera explícita el derecho a recibir información sobre los métodos de alivio del dolor y a acceder a ellos —incluida la anestesia peridural— de manera universal, equitativa y gratuita, siempre que no existan contraindicaciones médicas y con consentimiento informado.
El derecho deja de depender solamente de que haya recursos disponibles
El texto aprobado obliga a los establecimientos públicos, privados y de gestión mixta de la Ciudad a garantizar los recursos materiales y humanos necesarios para aplicar analgesia y anestesia peridural obstétrica de manera segura durante las 24 horas del día y los 365 días del año. En el subsector público, los costos deben ser cubiertos por el presupuesto porteño; en el privado y la seguridad social, la cobertura es obligatoria y no puede generar un costo adicional para la persona gestante.
Fuente normativa: proyecto de ley publicado por la Legislatura de la Ciudad ↗. Los plazos comienzan a correr desde la promulgación, no desde la fecha de sanción.
12 maternidades públicas y 12.530 nacimientos en 2024
La escala de implementación puede medirse. La Cuenta de Inversión 2024 del Gobierno porteño informa que las doce maternidades públicas de CABA registraron 14.193 nacimientos en 2022, 13.812 en 2023 y 12.530 en 2024. En dos años, el volumen cayó 11,7%, pero el desafío operativo sigue siendo considerable: la garantía legal deberá sostenerse todos los días y en todos los turnos.
Nacimientos en maternidades públicas
Cuenta de Inversión GCBA 2024.
Las cesáreas representan una parte importante de los nacimientos registrados
El Sistema Informático Perinatal (SIP-G) permite dimensionar otro aspecto del problema. Para CABA registró en 2023 un total de 5.944 terminaciones por cesárea sobre 13.643 nacimientos con información sobre la forma de terminación del parto: una tasa de 43,6% en ese universo. El dato no mide acceso a peridural y no demuestra por sí solo una relación causal entre analgesia y cesáreas; sirve como indicador de contexto para seguir la evolución de la atención perinatal.
Qué significa el dato
5.944 cesáreas sobre 13.643 nacimientos con dato de terminación del parto. El informe incluye nacidos vivos y muertos y calcula el porcentaje sobre registros válidos.
No equivale a la tasa de todas las instituciones ni permite atribuir motivos clínicos o decisiones individuales.
La desigualdad que importa ahora es la capacidad efectiva de ejercer el derecho
Los fundamentos de la iniciativa señalan que el acceso a la analgesia obstétrica no es homogéneo y que puede depender del establecimiento, del subsector de atención, de la disponibilidad de personal capacitado y, en algunos casos, de la capacidad de pago. También recuperan evidencia cualitativa sobre el temor al dolor como uno de los factores que puede intervenir en la elección de una cesárea.
Conviene ser rigurosos: garantizar la peridural no implica que cada cesárea evitable vaya a desaparecer ni que la tasa de cesáreas sea un indicador directo de cumplimiento de esta ley. La política debe evaluarse por aquello que efectivamente obliga a garantizar: información, disponibilidad, recursos humanos, insumos, cobertura, capacitación y acceso sin barreras económicas.
Hoy no contamos con una serie pública y homogénea que informe, maternidad por maternidad, si una persona puede acceder a analgesia peridural a demanda las 24 horas. Ese vacío de información es parte del problema. CEPOES lo tratará como un dato a construir, no como un número a suponer.
Promulgación, reglamentación, presupuesto y capacidad hospitalaria
La sanción es el inicio de una secuencia verificable. La ley prevé implementación progresiva y ordena que la reglamentación defina cronograma, metas y prioridades. Por eso el seguimiento debe mirar al menos cuatro planos: cuándo se promulga y reglamenta; qué partidas aparecen en el Presupuesto 2027; qué dotación de anestesiología obstétrica existe en cada maternidad; y si la cobertura efectiva llega a ser permanente.
CEPOES abre un monitor de implementación
La ficha separa lo ya verificado de lo que todavía falta conocer y deja preparados los indicadores para actualizar el cumplimiento hospital por hospital.
La igualdad se verifica cuando llega a la atención
La pregunta que queda abierta es concreta: ¿una persona que llega en trabajo de parto a una maternidad pública de la Ciudad tendrá las mismas opciones de alivio del dolor, independientemente del hospital, el día o el horario? La nueva norma crea una obligación. Su efectividad dependerá de que la reglamentación, el presupuesto y la organización del sistema de salud conviertan esa obligación en una prestación disponible.
Ese es el punto en el que una noticia legislativa se transforma en política pública. Y es también el punto que CEPOES se propone medir.