Salud pública
La red pública sostiene una demanda creciente, pero la ejecución en personal sanitario se ubica 12% por debajo de 2022. El ajuste no cae sobre un sistema vacío: alcanza hospitales, atención primaria y salud mental.
El piso más bajo en cuatro años
La ejecución real destinada al personal sanitario se contrajo mientras la informalidad laboral y el ajuste nacional aumentan la presión sobre el sistema porteño. La discusión no es solamente cuánto se presupuesta: importa cuánto se ejecuta, dónde y con qué capacidad efectiva para garantizar atención.
Una red extensa, con cargas desiguales
Los hospitales concentran complejidad y guardias; los CeSAC son la puerta de entrada en los barrios. En el sur se superponen mayor vulnerabilidad, menor cobertura privada y una demanda más intensa sobre efectores públicos que también sufren recortes.
Explorar efectores en el territorio →La cantidad de establecimientos describe la estructura, no su suficiencia: dotación, insumos, turnos, tiempos de espera y capacidad de derivación todavía requieren indicadores públicos comparables.
Qué decisiones explican el resultado
Personal en retroceso
La ejecución real en trabajadores de la salud está 12% por debajo de 2022 y alcanza su menor nivel en cuatro años.
Hospitales con menos recursos
Argerich, Durand y Fernández registran caídas reales de entre 5% y 7%; también retroceden efectores pediátricos y materno-infantiles.
Salud mental expuesta
Alvear, Tobar García y Talleres Protegidos arrastran recortes profundos en un subsistema que necesita continuidad de cuidados y presencia territorial.
Retirada nacional
La ejecución nacional total cae 34% real frente a 2023 y traslada mayor presión a las jurisdicciones sin una transferencia equivalente de recursos.
La red pública no se debilita de manera uniforme. El ajuste sobre personal y efectores profundiza desigualdades previas: perjudica más a quienes dependen de hospitales y centros de atención primaria para acceder a un derecho básico.
La salud mental exige una red accesible
La tasa de suicidios consumados de CABA subió de 5,76 a 7,97 por cada 100.000 habitantes de 5 años y más entre 2024 y 2025. La serie permite identificar una tendencia; no demuestra por sí sola sus causas. Sí obliga a mirar capacidad de respuesta, continuidad de cuidados y cercanía territorial.
Ver datos y advertencias metodológicas →Un derecho se completa cuando llega a cada guardia
La Legislatura aprobó por 57 votos la iniciativa de Claudia Negri que incorpora el acceso universal, gratuito y equitativo a la analgesia peridural. La sanción abre una segunda tarea pública: seguir recursos, protocolos y cumplimiento efectivo para que el derecho no dependa del hospital o del barrio.
Seguir la implementación →Qué propone CEPOES
Revertir el ajuste sanitario
Recuperar en términos reales los recursos de personal, priorizando hospitales del sur y efectores de salud mental.
Seguir el presupuesto →Fortalecer los CeSAC
Ampliar dotación, insumos, equipamiento y capacidad de derivación en las comunas con mayor demanda y vulnerabilidad.
Explorar la red →Crear un tablero sanitario abierto
Publicar tiempos de espera, camas, turnos, prestaciones y dotaciones por efector, barrio y comuna.
Ver agenda de propuestas →Alcance de esta primera versión
Este dossier reúne evidencia ya publicada y validada por CEPOES para 2022–2026. No constituye todavía una reconstrucción integral del sistema sanitario entre 2007 y 2026. Las próximas versiones deberán ampliar series de presupuesto y personal, documentar tiempos de espera, producción hospitalaria, atención primaria y distribución territorial de recursos.
Del balance a la capacidad pública
El tercer dossier muestra cómo las prioridades presupuestarias, la ejecución y el modelo de gestión condicionan las políticas de toda la Ciudad.