Presupuesto y modelo de gestión
En el primer trimestre de 2026, el gasto total ejecutado por la Ciudad quedó 10% por debajo de 2022 en términos reales. Al mismo tiempo, creció el gasto en concesiones privadas y retrocedió la capacidad estatal que debe controlarlas.
El gasto cae, pero no en todas partes
La caída agregada no describe por sí sola el modelo de gestión. La combinación decisiva es otra: más recursos para prestadores privados de recolección y menos para la herramienta pública que ayuda a controlar sus costos y tarifas.
Pagar más; controlar menos
El crecimiento de Espacio Público e Higiene Urbana no expresa una expansión homogénea del área. Se concentra en concesiones privadas de recolección, mientras cae el ente estatal que opera como referencia para regularlas.
Las variaciones comparan ejecución real del primer trimestre de 2026 con igual referencia de 2022. No representan participaciones dentro del presupuesto.
Explorar la ejecución →Cómo leerlo: la longitud de cada barra representa la magnitud absoluta de la variación, no el volumen total gastado.
Qué revela la ejecución
Lo aprobado no alcanza
El crédito presupuestario expresa una autorización. Para evaluar prioridades reales hay que observar cuánto se devenga, cuándo y en qué finalidad.
El gasto total retrocede
En el primer trimestre de 2026, la ejecución real del GCBA fue 10% menor que en 2022, aun con recuperaciones parciales frente a 2025.
Las concesiones crecen
El aumento de 34% en Espacio Público e Higiene Urbana se concentra en prestadores privados de recolección de residuos.
El control se debilita
El ente estatal que funciona como testigo cae 7%: el Estado paga más a privados y reduce su capacidad propia para regularlos.
La discusión presupuestaria no se agota en gastar más o menos. También importa qué funciones se fortalecen, cuáles se tercerizan y si el Estado conserva información, personal y capacidad operativa para conducir y controlar la política pública.
¿Qué capacidad pública queda disponible?
Inversión real del IVC frente a 2022.
Salud−12%Ejecución en personal sanitario frente a 2022.
Ejecución real del GCBA frente a 2022.
Los tres indicadores comparten base temporal y medición real para el primer trimestre de 2026, pero describen universos distintos. Se muestran juntos para leer la dirección de las prioridades; no deben sumarse ni interpretarse como una descomposición completa del gasto.
Qué propone CEPOES
Presupuesto en 10 láminas
Publicar después de cada informe de ejecución un resumen accesible de lo efectivamente gastado y sus variaciones reales.
Seguir la ejecución →Monitoreo trimestral
Detectar subejecución, desvíos y cambios de prioridad en áreas sociales antes de que termine el ejercicio.
Ver presupuesto y territorio →Participación con control
Dar a cada comuna información clara y capacidad real para priorizar, seguir y controlar una parte del gasto.
Analizar la descentralización →Alcance de esta primera versión
Este dossier reúne evidencia ya publicada y validada por CEPOES para 2022–2026, con foco en la ejecución del primer trimestre de 2026. Distingue crédito presupuestario de gasto devengado y valores nominales de variaciones reales. No constituye todavía una reconstrucción integral del presupuesto y las contrataciones entre 2007 y 2026.
Las próximas versiones deberán ampliar las series, identificar montos y adjudicatarios por contrato, documentar modificaciones presupuestarias y medir resultados de los servicios financiados.
Tres puertas para entender una misma Ciudad
Vivienda, salud y presupuesto ya forman un recorrido común: del resultado observable a las decisiones, la capacidad estatal y las alternativas.